LA AYUDANTÍA PILCOMAYO, EN LA MEMORIA DE UN POBLADOR
Por el Profesor: ALBERTO CACERES.
“Mi padre llamado Rafael Cáceres, vino a este Puerto como personal del Ministerio de Obras Públicas de la Nación (MOP), como marinero del pontón flotante, eso fue en el año 1.929, un año después conoció a la que seria su esposa Saturnina Gonzalez, con quien contrajo matrimonio y, del fruto de esa unión, nací.
Con ellos viví en Puerto Pilcomayo hasta los 11 años, para luego trasladarme hasta la Ciudad de Paraná, a un colegio religioso en calidad de pupilo, juntamente con el hijo del representante de la empresa de navegación, ante la imposibilidad de estudiar en Clorinda, a causa de la falta de caminos”.
“Ya para ese entonces mi padre se había retirado del MOP y comenzó a trabajar como recibidor de carga o apuntador de las mercaderías que traían los buques cargueros, desde Buenos Aires y puertos intermedios, quedando la llave del pontón a cargo de la Prefectura, cada vez que debía recepcionarse las mercaderías para llevar los lanchones, remontando el rio Pilcomayo hasta el Puerto de Clorinda, que estaba ubicado donde hoy se encuentra la pasarela que une Nanawa (Ex Puerto Elsa), llamada de la "Fraternidad”.
“El hijo de Don Rafael, como me conocían en todo el pueblo, tuvo hermosas vivencias cuando era niño, como por ejemplo, cuando llegaban los buques de pasajeros que causaba admiración y curiosidad en los chicos que se acercaban al puerto para observar la operación que realizaban los hermosos paquetes, como el Washington (que se consideraba como el vapor a paleta más veloz) además del Ciudad de Corrientes y Ciudad de Asunción, entre otros”.
“El hijo de don Rafael, niño curioso, actualmente es un profesor jubilado que con más de 40 años enseñó en 6 establecimientos educativos, siendo el bisnieto del primer prefecto que tuvo Pilcomayo, Bernardo Aguilar, ya que mi madre fue nieta de dicho Prefecto”.





